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martes, 21 de junio de 2011

CAPÍTULO 25

Me desperté y noté que alguien me llevaba entre sus brazos, ese era Riley. Riley me cogía con una mano debajo de las rodillas y la otra descansaba en mi cuello. Yo para no caerme rodeé su cuello y entrelacé mis manos. Su pelo estaba revuelto y le caían mechones en la frente dejando ver sus preciosos ojos verdes como el césped.Su expresión era seria como si estuviera alerta pero se suavizó al ver que yo le estaba mirando y me dio una sonrisa de medio lado.

Cuando llegamos donde estaban todos los demás, Cassie y Lucas recogían nuestras pertenencias, seguro que para irnos de este horripilante lugar.

Riley dejó mis piernas en el suelo y rodeé su cintura con mi brazo. De repente me di cuenta que el hombre lobo no se encontraba entre nosotros.

-¿Dónde está el hombre lobo? -dije.

-Se fue con su manada. -dijo Erik. Al ver mi cara de preocupación prosiguió.- No le va a pasar nada. Solo ha ido para avisar de que ha empezado una década oscura en nuestro mundo. Volverá con nosotros mañana con toda su manada.

¿Con toda su manada? Dios mío, acabo de conocer al líder de una manada de hombres lobo. Nunca creí que conocería a uno. La verdad solo he conocido a otros cazadores de sombras y a varios brujos.

Erik puso una piedra en el centro para teletransportarnos. Todos pusimos la mano encima de la piedra y al momento noté que mi estómago se encogía. Después de sentir eso, nos encontramos en la entrada de una gran casa al estilo de una catedral gótica.

Nada más entrar, se veía una gran escalera que conducía al piso de arriba. En ambos lados de la entrada se encontraba iluminada por uns antorchas medievales. En el lado derecho de la escalera estaba la cocina y en el lado izquierdo conducía a un salón. Erik nos dijo que nos fuéramos a las habitaciones que más nos gustaran para descansar.

-Yo volveré en unos segundos, tengo que teletransportar a Jake y a Alison. -dijo y al momento desapareció.

Riley me cogió la mano y subimos al piso de arriba. Nos dirigimos a la derecha nada más subir las escaleras. Todo estaba iluminado con antorchas y Riley se detuvo en la tercera puerta del pasillo. Él abrió la puerta, la habitación tenía las paredes de color negro y había una alfombra blanca que cubría todo el suelo. La cama tenía sábanas de color rojo y tenía doseles de color negro. En frente de la cama había un baño. Riley se fue al baño y yo me quedé sentada en la cama. Él salió del baño y me cogió la mano dirigiéndome hasta donde él estaba antes. Entramos y cerró la puerta con el pestillo. Se acercó a mi y me besó delicadamente. Me llevó a la bañera que ya estaba llena de agua.

-¿Quieres que me bañe contigo? -dije. Yo nunca había estado con un hombre y menos haber hecho el amor. Él me besó respondiendo a mi pregunta.

Me quité la ropa que se encontraba llena de arena y sangre negra de demonio. Riley hizo lo mismo. Nos metimos en la bañera y nos relajamos.

-Eres hermosa. -dijo Riley acercándose a mi.

Yo le di un beso suave y el me rodeó la cintura con sus brazos musculosos y fuertes. Nos separamos y Riley salió de la bañera para secarse su cuerpo. Él me tendió una mano y yo se la cogí. Me envolvió con una toalla y nos fuimos de nuevo a la cama. Riley fue al armario en el cual había ropa para los dos. Escogió unos boxer y vino de nuevo para rodear mi cintura. Yo estaba desnuda pero por una vez no me dio vergüenza estar así a su lado. Yo me fui al armario para coger ropa interior pero Riley no me lo permitió.

-Riley, ¿que quieres? -dije a escasos metros de su boca.

-Quiero verte tal y como eres.

-¿Y que ves?

-Veo que no hay ser más hermoso que tú. -dijo y me besó intensamente.

Nos dirigimos a la cama y nos tumbamos los dos entrelazando nuestras piernas y juntando nuestros cuerpos como si fueran uno. Al cabo de un momento nos quedamos dormidos.

Me desperté a mitad de la noche y me levanté con cuidado para que Riley no se despertara. Me dirigí al armario y busqué un sujetador y unas bragitas. Después me fui de nuevo a la cama.

Me desperté con la luz del alba. Me fijé que Mel se había puesto ropa interior aunque estaba mejor sin ella. Su cuerpo era como un ángel, con la piel clara como la porcelana, su cara fina, sus labios delicados y finos, pero lo que más me gustaba era sus ojos grandes de color verdosos. Ella se despertó al notar que le acariciaba su mejilla. Me sonrió y nos levantamos los dos de la cama. En la mesilla había una nota de Erik diciendo que bajáramos en seguida. Espero que no nos viera como estábamos por la noche. Nos vestimos y salimos de la habitación cogidos de la mano.

Me desperté con el ruido del agua procedente de una ducha. Espera, ¿una ducha? No puede ser posible, si ayer me quedé dormida en el suelo del bosque y hoy estoy en ¿una cama? Abrí los ojos con cuidado ya que la luz del sol entraba fuertemente por una ventana que estaba en frente de mí. Giré mi cabeza a la derecha y no se encontraba nadie. ¿Dónde estaría Jake? Me levanté de la cama y me dirigí hacia la única puerta que estaba medio abierta.

Abrí la puerta con delicadeza para que no hiciera ruido. Lo que vi sabía que no se me iba a olvidar jamás. Había un hombre detrás de la mampara, duchándose. Recorrí su cuerpo desde sus fuertes hombros hasta el talón de sus pies ya que se encontraba de espalda. Al cabo de un momento se dio cuenta, giró la cabeza y pude ver que era Jake. Yo salí corriendo del baño y me fui a la habitación. ¡Qué vergüenza! Aunque hay que decir que está como un queso.

Me tumbé en la cama mirando al techo de la habitación, pensando quién nos trajo hasta aquí y nos acostó en la cama. Salí de mis pensamientos para ver que Jake salía del baño con una toalla envuelta en su cuerpo, dejando a la vista sus pectorales bien formados que a mi parecer eran perfectos. Se acercó hacia a mi y me besó en los labios con delicadeza y apasionadamente. Él paró de besarme y se dirigió hacia un armario donde cogió la ropa que se iba a poner. Al ver que se iba al baño a cambiarse me percaté que llevaba un pijama lo cual no entendía cómo había llegado a parar en mi cuerpo. Tenía que saber qué había pasado ya que a Jake no le parecía extraño y lo más raro era que estaba completamente recuperado.

Cuando salí del baño me encontré con Alison con los brazos cruzados a la altura de su pecho delante de la puerta. Se había cambiado y ahora llevaba unos pantalones negros muy ajustados que marcaban sus largas piernas; y unas zapatillas blancas que hacían juego con su camiseta de manga corta de color blanca en la cual se leía: Just a Kiss, la verdad muy sugerente.

-¿Dónde estamos? -dijo Alison con un tono de enfado.

-Pues la verdad, no lo sé. -dije para picarla con una media sonrisa.

-Jacob Black, no tiene gracia, dímelo. -dijo acercándose más a mí. Nunca la había visto tan sexy y tan provocadora, pero me estaba gustando.

-Si te pones así de provocadora no me negaré. -dije, acercándome a ella y robándole un beso sin que se diera cuenta.

Ella se separó de mí y se sentó en la cama. Yo me aproximé hacia Ali y me senté a su lado. Cogí su mano y empecé a contarle toda la verdad.

-Cuando me desperté, me encontré una carta encima de la mesilla en la cúal decía:

Jake estás en mi casa y os llevé a los dos para protegeros.

También están todos los demás. Sé que te sentirías mejor

en mi casa ya que he hecho todos los conjuros de

protección para que no entre nadie en la casa.

Tienes ropa limpia en el armario y el baño está

justo en frente de la cama.

Cuando despiertes baja al salón,

tenemos que hablar.

PD: Erik

Si la quieres leer, aquí la tienes -dije dejando la carta encima de las sábanas de la cama.

Alison cogió la carta y empezó a leerla. Luego se acercó a la puerta para salir.

-Será mejor que bajemos. Pero antes me gustaría saber cuanto ha pasado desde que ya sabes...me secuestraron. -dijo en un susurro.

-Pues creo que dos semanas. -dije y al momento la cara de Ali cambió a una de asombro.

Abrió la puerta y salió, siguiéndola yo por detrás. Nos encontramos por el camino a Ridley y a mi hermana, unidos por sus manos entrelazadas, y nos bajamos los cuatro juntos.


Holaaa! ;) Espero que os guste el capítulo y comentarme que tal os ha parecido ya que me estoy planteando dejar de escribir esta historia.

Besoss!

domingo, 12 de junio de 2011

CAPÍTULO 24

No podía creerme que podría perder al único amor de mi vida. Mel me dijo donde estaba Jake y me advirtió que no le moviera ya que moriría en el acto. Él estaba tumbado en el frió bosque de otoño-invierno. Su ropa estaba toda ensangrentada sobre todo en la parte del pecho.

Me acerqué con cuidado para no moverle y me senté a su lado mirando fijamente su cuerpo cuando apareció Mel. Ella se sentó a mi lado y nos abrazamos mutuamente durante tanto tiempo que no sabía ni a que día estábamos y mucho menos la hora. Miré el cielo y ya era de noche.

Mel ya estaba dormida en mis brazos y yo hacía un esfuerzo por no dormirme por si Jake se despertaba. Al momento oí un ruido procedente de los árboles. De ahí salió Riley junto con Erik. Riley cogió a Mel y se la llevó pero antes me miró con tristeza y pena.

Erik se acercó al cuerpo pero yo se lo impedí tocando su mano.

-No pasa nada si le toco ahora ya han pasado más de tres horas. Tengo que volver hacer el conjuro para saber como está. -dijo y yo asentí con la cabeza. No me salían las palabras del dolor y sufrimiento por no saber si Jake iba a sobrevivir.

Erik se acercó al pecho de Jake y lo iluminó con un conjuro pronunciando palabras inteligibles. No se como, pero pude ver que Jake parpadeaba sus ojos intentando abrirlos. Cuando vi sus preciosos ojos azules mirándome.

No se muy bien lo que me pasó cuando llegué otra vez a la casa. Solo se que sentí un pinchazo justo al lado de mi corazón y que al momento oí un montón de voces alrededor de mí. Cerré los ojos y caí en una especie de sueño.

Estaba en medio de un bosque enfrentándome a un demonio cuando aparece Alison con varios cortes en lo brazos y agarrada por Lucas. Terminé de matar al demonio pero al volver la vista ya no estaban allí. Luego aparecí en otros lugares en los cuales siempre perdía de vista a Alison.

No se como al cabo de todas estas repeticiones del mismo sueño, acabé en medio de unas vías del tren. Miré a ambos lados de la vía y no había nadie. Me senté en el suelo y noté que alguien se acercaba a mi lado. Giré hacia la derecha y me encontré con Harold. Mi instinto me decía que tenía que irme de ahí inmediatamente, pero hice caso a la razón y me quedé en el mismo sitio. Él se sentó a mi lado.

-Jacob Black, eres bastante fuerte pero no lo suficiente para vencerme con tus amigitos.

-Tu no sabes nada de lo que soy capaz.

-Si lo se, y también tu amiga Alison. Ella tiene algo que ningún cazador de sombras tiene.

-¿Ha que te refieres?

-Preguntalá cuando despiertes. Ella recordará cosas y descubrirá...

Miré a la derecha y se había ido. ¿Ha que se refiere con que Alison sabe más cosas que los cazadores de sombras? Tengo que averiguarlo cuanto antes.

Hice un esfuerzo por abrir los ojos. Parpadeé fuertemente, intenté mover los brazos pero no podía. Al abrir completamente los ojos me encontré con unos ojos de color gris. Alison estaba mirando en otra dirección, en el que se encontraba Erik. Ali se acercó más a mí pero no me tocaba. ¿Pasaba algo? Me miré y pude ver que tenía la camiseta llena de sangre.

-Jake, ¿te encuentras bien? -dijo Erik.

-Solo que no puedo mover los brazos y las piernas.- dije mirando a Alison. Ella miró a Erik y le dijo que sí con la cabeza.

Entonces, ella se acercó más a mí y me cogió la mano. Yo me relajé con su toque y cerré los ojos suspirando. De repente noté que me acariciaba la mejilla con suavidad. Abrí de nuevo los ojos y deseaba tanto poder mover los brazos para poder acariciarla. Ali se tumbó al lado mía, apoyó su cabeza en mi pecho y se quedó dormida. Al cabo de un momento yo estaba igual.

Cuando Jake abrió los ojos no sabía si podía tocarle ya que lo estaba deseando. Miré a Erik y me dijo que sí con la cabeza sabiendo de antemano mi respuesta. Él se fue para dejarnos intimidad. Yo agarré la mano de Jake mientras con un dedo dibujaba la palma de su mano. Después me fui a su cara ya que quería que se me quedara en la memoria el contorno de su cara y de repente notaba que el sueño estaba llegando a mis ojos. Me apoyé en el pecho de Jake y me quedé dormida.

¡Ya estoy de vuelta! Espero que os guste el capítulo aunque sea muy corto :)

No voy a tardar mucho en publicar el siguiente capítulo. Será el miércoles.

Besoss