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martes, 21 de junio de 2011

CAPÍTULO 25

Me desperté y noté que alguien me llevaba entre sus brazos, ese era Riley. Riley me cogía con una mano debajo de las rodillas y la otra descansaba en mi cuello. Yo para no caerme rodeé su cuello y entrelacé mis manos. Su pelo estaba revuelto y le caían mechones en la frente dejando ver sus preciosos ojos verdes como el césped.Su expresión era seria como si estuviera alerta pero se suavizó al ver que yo le estaba mirando y me dio una sonrisa de medio lado.

Cuando llegamos donde estaban todos los demás, Cassie y Lucas recogían nuestras pertenencias, seguro que para irnos de este horripilante lugar.

Riley dejó mis piernas en el suelo y rodeé su cintura con mi brazo. De repente me di cuenta que el hombre lobo no se encontraba entre nosotros.

-¿Dónde está el hombre lobo? -dije.

-Se fue con su manada. -dijo Erik. Al ver mi cara de preocupación prosiguió.- No le va a pasar nada. Solo ha ido para avisar de que ha empezado una década oscura en nuestro mundo. Volverá con nosotros mañana con toda su manada.

¿Con toda su manada? Dios mío, acabo de conocer al líder de una manada de hombres lobo. Nunca creí que conocería a uno. La verdad solo he conocido a otros cazadores de sombras y a varios brujos.

Erik puso una piedra en el centro para teletransportarnos. Todos pusimos la mano encima de la piedra y al momento noté que mi estómago se encogía. Después de sentir eso, nos encontramos en la entrada de una gran casa al estilo de una catedral gótica.

Nada más entrar, se veía una gran escalera que conducía al piso de arriba. En ambos lados de la entrada se encontraba iluminada por uns antorchas medievales. En el lado derecho de la escalera estaba la cocina y en el lado izquierdo conducía a un salón. Erik nos dijo que nos fuéramos a las habitaciones que más nos gustaran para descansar.

-Yo volveré en unos segundos, tengo que teletransportar a Jake y a Alison. -dijo y al momento desapareció.

Riley me cogió la mano y subimos al piso de arriba. Nos dirigimos a la derecha nada más subir las escaleras. Todo estaba iluminado con antorchas y Riley se detuvo en la tercera puerta del pasillo. Él abrió la puerta, la habitación tenía las paredes de color negro y había una alfombra blanca que cubría todo el suelo. La cama tenía sábanas de color rojo y tenía doseles de color negro. En frente de la cama había un baño. Riley se fue al baño y yo me quedé sentada en la cama. Él salió del baño y me cogió la mano dirigiéndome hasta donde él estaba antes. Entramos y cerró la puerta con el pestillo. Se acercó a mi y me besó delicadamente. Me llevó a la bañera que ya estaba llena de agua.

-¿Quieres que me bañe contigo? -dije. Yo nunca había estado con un hombre y menos haber hecho el amor. Él me besó respondiendo a mi pregunta.

Me quité la ropa que se encontraba llena de arena y sangre negra de demonio. Riley hizo lo mismo. Nos metimos en la bañera y nos relajamos.

-Eres hermosa. -dijo Riley acercándose a mi.

Yo le di un beso suave y el me rodeó la cintura con sus brazos musculosos y fuertes. Nos separamos y Riley salió de la bañera para secarse su cuerpo. Él me tendió una mano y yo se la cogí. Me envolvió con una toalla y nos fuimos de nuevo a la cama. Riley fue al armario en el cual había ropa para los dos. Escogió unos boxer y vino de nuevo para rodear mi cintura. Yo estaba desnuda pero por una vez no me dio vergüenza estar así a su lado. Yo me fui al armario para coger ropa interior pero Riley no me lo permitió.

-Riley, ¿que quieres? -dije a escasos metros de su boca.

-Quiero verte tal y como eres.

-¿Y que ves?

-Veo que no hay ser más hermoso que tú. -dijo y me besó intensamente.

Nos dirigimos a la cama y nos tumbamos los dos entrelazando nuestras piernas y juntando nuestros cuerpos como si fueran uno. Al cabo de un momento nos quedamos dormidos.

Me desperté a mitad de la noche y me levanté con cuidado para que Riley no se despertara. Me dirigí al armario y busqué un sujetador y unas bragitas. Después me fui de nuevo a la cama.

Me desperté con la luz del alba. Me fijé que Mel se había puesto ropa interior aunque estaba mejor sin ella. Su cuerpo era como un ángel, con la piel clara como la porcelana, su cara fina, sus labios delicados y finos, pero lo que más me gustaba era sus ojos grandes de color verdosos. Ella se despertó al notar que le acariciaba su mejilla. Me sonrió y nos levantamos los dos de la cama. En la mesilla había una nota de Erik diciendo que bajáramos en seguida. Espero que no nos viera como estábamos por la noche. Nos vestimos y salimos de la habitación cogidos de la mano.

Me desperté con el ruido del agua procedente de una ducha. Espera, ¿una ducha? No puede ser posible, si ayer me quedé dormida en el suelo del bosque y hoy estoy en ¿una cama? Abrí los ojos con cuidado ya que la luz del sol entraba fuertemente por una ventana que estaba en frente de mí. Giré mi cabeza a la derecha y no se encontraba nadie. ¿Dónde estaría Jake? Me levanté de la cama y me dirigí hacia la única puerta que estaba medio abierta.

Abrí la puerta con delicadeza para que no hiciera ruido. Lo que vi sabía que no se me iba a olvidar jamás. Había un hombre detrás de la mampara, duchándose. Recorrí su cuerpo desde sus fuertes hombros hasta el talón de sus pies ya que se encontraba de espalda. Al cabo de un momento se dio cuenta, giró la cabeza y pude ver que era Jake. Yo salí corriendo del baño y me fui a la habitación. ¡Qué vergüenza! Aunque hay que decir que está como un queso.

Me tumbé en la cama mirando al techo de la habitación, pensando quién nos trajo hasta aquí y nos acostó en la cama. Salí de mis pensamientos para ver que Jake salía del baño con una toalla envuelta en su cuerpo, dejando a la vista sus pectorales bien formados que a mi parecer eran perfectos. Se acercó hacia a mi y me besó en los labios con delicadeza y apasionadamente. Él paró de besarme y se dirigió hacia un armario donde cogió la ropa que se iba a poner. Al ver que se iba al baño a cambiarse me percaté que llevaba un pijama lo cual no entendía cómo había llegado a parar en mi cuerpo. Tenía que saber qué había pasado ya que a Jake no le parecía extraño y lo más raro era que estaba completamente recuperado.

Cuando salí del baño me encontré con Alison con los brazos cruzados a la altura de su pecho delante de la puerta. Se había cambiado y ahora llevaba unos pantalones negros muy ajustados que marcaban sus largas piernas; y unas zapatillas blancas que hacían juego con su camiseta de manga corta de color blanca en la cual se leía: Just a Kiss, la verdad muy sugerente.

-¿Dónde estamos? -dijo Alison con un tono de enfado.

-Pues la verdad, no lo sé. -dije para picarla con una media sonrisa.

-Jacob Black, no tiene gracia, dímelo. -dijo acercándose más a mí. Nunca la había visto tan sexy y tan provocadora, pero me estaba gustando.

-Si te pones así de provocadora no me negaré. -dije, acercándome a ella y robándole un beso sin que se diera cuenta.

Ella se separó de mí y se sentó en la cama. Yo me aproximé hacia Ali y me senté a su lado. Cogí su mano y empecé a contarle toda la verdad.

-Cuando me desperté, me encontré una carta encima de la mesilla en la cúal decía:

Jake estás en mi casa y os llevé a los dos para protegeros.

También están todos los demás. Sé que te sentirías mejor

en mi casa ya que he hecho todos los conjuros de

protección para que no entre nadie en la casa.

Tienes ropa limpia en el armario y el baño está

justo en frente de la cama.

Cuando despiertes baja al salón,

tenemos que hablar.

PD: Erik

Si la quieres leer, aquí la tienes -dije dejando la carta encima de las sábanas de la cama.

Alison cogió la carta y empezó a leerla. Luego se acercó a la puerta para salir.

-Será mejor que bajemos. Pero antes me gustaría saber cuanto ha pasado desde que ya sabes...me secuestraron. -dijo en un susurro.

-Pues creo que dos semanas. -dije y al momento la cara de Ali cambió a una de asombro.

Abrió la puerta y salió, siguiéndola yo por detrás. Nos encontramos por el camino a Ridley y a mi hermana, unidos por sus manos entrelazadas, y nos bajamos los cuatro juntos.


Holaaa! ;) Espero que os guste el capítulo y comentarme que tal os ha parecido ya que me estoy planteando dejar de escribir esta historia.

Besoss!

domingo, 12 de junio de 2011

CAPÍTULO 24

No podía creerme que podría perder al único amor de mi vida. Mel me dijo donde estaba Jake y me advirtió que no le moviera ya que moriría en el acto. Él estaba tumbado en el frió bosque de otoño-invierno. Su ropa estaba toda ensangrentada sobre todo en la parte del pecho.

Me acerqué con cuidado para no moverle y me senté a su lado mirando fijamente su cuerpo cuando apareció Mel. Ella se sentó a mi lado y nos abrazamos mutuamente durante tanto tiempo que no sabía ni a que día estábamos y mucho menos la hora. Miré el cielo y ya era de noche.

Mel ya estaba dormida en mis brazos y yo hacía un esfuerzo por no dormirme por si Jake se despertaba. Al momento oí un ruido procedente de los árboles. De ahí salió Riley junto con Erik. Riley cogió a Mel y se la llevó pero antes me miró con tristeza y pena.

Erik se acercó al cuerpo pero yo se lo impedí tocando su mano.

-No pasa nada si le toco ahora ya han pasado más de tres horas. Tengo que volver hacer el conjuro para saber como está. -dijo y yo asentí con la cabeza. No me salían las palabras del dolor y sufrimiento por no saber si Jake iba a sobrevivir.

Erik se acercó al pecho de Jake y lo iluminó con un conjuro pronunciando palabras inteligibles. No se como, pero pude ver que Jake parpadeaba sus ojos intentando abrirlos. Cuando vi sus preciosos ojos azules mirándome.

No se muy bien lo que me pasó cuando llegué otra vez a la casa. Solo se que sentí un pinchazo justo al lado de mi corazón y que al momento oí un montón de voces alrededor de mí. Cerré los ojos y caí en una especie de sueño.

Estaba en medio de un bosque enfrentándome a un demonio cuando aparece Alison con varios cortes en lo brazos y agarrada por Lucas. Terminé de matar al demonio pero al volver la vista ya no estaban allí. Luego aparecí en otros lugares en los cuales siempre perdía de vista a Alison.

No se como al cabo de todas estas repeticiones del mismo sueño, acabé en medio de unas vías del tren. Miré a ambos lados de la vía y no había nadie. Me senté en el suelo y noté que alguien se acercaba a mi lado. Giré hacia la derecha y me encontré con Harold. Mi instinto me decía que tenía que irme de ahí inmediatamente, pero hice caso a la razón y me quedé en el mismo sitio. Él se sentó a mi lado.

-Jacob Black, eres bastante fuerte pero no lo suficiente para vencerme con tus amigitos.

-Tu no sabes nada de lo que soy capaz.

-Si lo se, y también tu amiga Alison. Ella tiene algo que ningún cazador de sombras tiene.

-¿Ha que te refieres?

-Preguntalá cuando despiertes. Ella recordará cosas y descubrirá...

Miré a la derecha y se había ido. ¿Ha que se refiere con que Alison sabe más cosas que los cazadores de sombras? Tengo que averiguarlo cuanto antes.

Hice un esfuerzo por abrir los ojos. Parpadeé fuertemente, intenté mover los brazos pero no podía. Al abrir completamente los ojos me encontré con unos ojos de color gris. Alison estaba mirando en otra dirección, en el que se encontraba Erik. Ali se acercó más a mí pero no me tocaba. ¿Pasaba algo? Me miré y pude ver que tenía la camiseta llena de sangre.

-Jake, ¿te encuentras bien? -dijo Erik.

-Solo que no puedo mover los brazos y las piernas.- dije mirando a Alison. Ella miró a Erik y le dijo que sí con la cabeza.

Entonces, ella se acercó más a mí y me cogió la mano. Yo me relajé con su toque y cerré los ojos suspirando. De repente noté que me acariciaba la mejilla con suavidad. Abrí de nuevo los ojos y deseaba tanto poder mover los brazos para poder acariciarla. Ali se tumbó al lado mía, apoyó su cabeza en mi pecho y se quedó dormida. Al cabo de un momento yo estaba igual.

Cuando Jake abrió los ojos no sabía si podía tocarle ya que lo estaba deseando. Miré a Erik y me dijo que sí con la cabeza sabiendo de antemano mi respuesta. Él se fue para dejarnos intimidad. Yo agarré la mano de Jake mientras con un dedo dibujaba la palma de su mano. Después me fui a su cara ya que quería que se me quedara en la memoria el contorno de su cara y de repente notaba que el sueño estaba llegando a mis ojos. Me apoyé en el pecho de Jake y me quedé dormida.

¡Ya estoy de vuelta! Espero que os guste el capítulo aunque sea muy corto :)

No voy a tardar mucho en publicar el siguiente capítulo. Será el miércoles.

Besoss

jueves, 26 de mayo de 2011

Ausencia

Holaa!
Deciros que hasta el día 8 de Junio no termino con mis examenes ya que me examino de selectividad y tengo que sacar bastante nota para poder entrar en la carrera que quiero. Por eso no publicaré nada hasta el sábado de esa semana.
Besoss

jueves, 19 de mayo de 2011

CAPÍTULO 23

Después de que Riley me dijera que tenía como mínimo cinco minutos en encontrarla y salir con ella, fui directo a buscarla. Sabía que iba a ser muy difícil pero tenía que hacerlo. Riley también me contó que pasó sus vacaciones en esta casa con lo cual ya sabía donde estaba. Bajé con rapidez las escaleras para llegar al calabozo, pero justo en la entrada había demonios mucho más grandes que los que habíamos matado antes.


Fui uno por uno, a los dos primeros los maté con facilidad, pero los dos últimos me costaron bastante. Esquivé su garra con dificultad y a la segunda intención de matarme me dio su zarpazo en la tripa. Finalmente los maté a todos con la espada pero unos cuantos me dieron en la tripa y la verdad era bastante profunda. Me hice una runa para cerrar la herida. Entonces me dirigí hacia la puerta del calabozo. Como suponía estaba cerrada con llave y dibujé una runa parecida al símbolo de la paz y se abrió. Dentro no se veía absolutamente nada con lo que busqué una piedra luminosa que se encontraba en mi bolsillo derecho de mi pantalón.


Cogí la piedra e ilumine hacia el fondo del calabozo. Encontré a un hombre en frente de mí y sin darme cuenta me dio un puñetazo en la cara que me caí hasta el suelo. De repente oí una voz que decía mi nombre, una voz preciosa....


Carlos se levantó del suelo y al momento alguien abrió la puerta del calabozo. No sé como pasó pero vi que un chico caía al suelo de un golpe de Carlos. Al momento pude ver que era Jake. Grité su nombre para que reaccionara ya que no podíamos salir por estar encadenados a la pared. Aunque Carlos solo estaba atado por un pie. Jake se levantó con cuidado y cogió su piedra enfocándola en mi cara. Vi su sonrisa y de repente sentí sus labios sobre los míos. Ahora sentía lo mucho que deseaba que me besara otra vez pero no en este momento.
-Será mejor que dejéis eso para más tarde. Creo que tú eres Jake. -dijo y Jake se extrañó de que supiera su nombre.- Las preguntas que quieras hacer es mejor cuando salgamos de aquí y nos desates.
Jake nos hizo una runa en las esposas y se abrieron. Salimos del calabozo, subiendo las escaleras lo más rápido posible. Nos encontramos con una escena no muy agradable.Harold estaba luchando con un chico más o menos de mi altura, de unos veinte años, sus ojos eran de color marrón y su cabello era moreno. Detrás de él estaban todos mis nuevos amigos y la única familia que tenía. Pero lo que me sorprendió era que ese chico estuviera utilizando la magia y que a Harold no le afectara para nada. ¿Porqué me da a mi que no va a salir nada bien? Esperemos que sí. Me quedé parada viendo como Erik cada vez resistía menos al poder que tenía el cazador más peligroso de los tiempos. Jake me cogió la mano y tiró de mi hacia otra dirección.




-¿A donde vamos? -dije en un susurro a Jake para que no nos oyeran.


-Aquí no te lo voy a decir, pueden oírnos. -dijo.


Seguí sus pasos y salimos de esa casa que no sabía cuantos días había estado allí. Fuimos corriendo lo más rápido que pudimos y nos paramos en un bosque en el cual se podía ver a lo lejos la casa.


-Alison, te quedarás aquí con él. -dijo señalando a Carlos.- Si en una hora no he vuelto os iréis al aeropuerto y cogeréis el primer vuelo hacia Brooklyn. Una vez estéis allí buscar a Lucas, el que vimos hace un mes, ¿te acuerdas? -dijo.


Yo asentí con la cabeza, me dio un beso de despedida y se fue. Carlos y yo nos quedamos en silencio, sin decirnos absolutamente nada. Esperaba que en una hora estuvieran aquí y que no pasara nada grave. Los minutos se me hacían eternos y no paraba de mirar el reloj que me dio Jake antes de irse. Quedaban todavía veinte minutos para que la aguja llegara a en punto cuando se oyeron unas pisadas acercándose a nuestra dirección. Carlos me indicó con la mano que me colocara detrás de él. Al momento, aparecieron todos ellos. Mel, Riley, Cassie y Lucas estaban llenos de tierra, incluso el chico que se estaba peleando con Harold y una chica. ¿Y donde estaba Jace? Por favor que no le haya pasado nada.


Cuando Jace se fue, todos estábamos observando como se desenvolvía la pelea y hay que decirlo la cosa no iba demasiado bien. Erik nos estaba protegiendo pero se veía que cada vez estaba más débil. Al cabo de unos minutos pude ver a lo lejos como Jake aparecía con Alison y un hombre detrás de él. Ellos se fueron hacia el refugio que nos habíamos montado cuando llegamos por teletransportación. No se cuanto pasó cuando volvió Jake. Pero lo que no nos esperábamos era que Harold le hiciera un hechizo y fuera a acabar justo al lado del corazón de Jake. Erik nos llevó por teletransportación cerca de donde estuvimos justo esta mañana ya que eramos demasiados para llevarnos más de quinientos metros. Erik abrió la camiseta de Jake e inspeccionó la gravedad del hechizo. Con la cara que puso la herida parecía grave. Me giré hacia donde estaba Mel y pude ver que estaba a punto de llorar. Me acerqué a ella y la abracé. Incluso yo tenía ganas de llorar. Erik le hizo algún hechizo ya que la magia no se podía curar con las runas de los cazadores de sombras.


-Bien será mejor no moverle durante una hora ya que si lo moveís solo un milimetro se moriría en el acto. -dijo Erik.


Todos nos dirigimos hacia el refugio. Allí se encontraban Alison y ese hombre que por sus brazos corpulentos y fuertes era un hombre lobo. ¿Y mi tío para que quería un hombre lobo? Espero saberlo cuanto antes. Parecia que Alison y ese hombre lobo se conocían.¡Que raro! Cuando nos vió Alison y pudo ver que Jake no se encontraba entre nosotros cambió a una cara de decepción y miedo.


-¿Donde está Jake? -dijo en un susurro ya que las palabras no le salían.


-Será mejor que no sepas nada. -dijo Erik.


Mel se dirigió hacia ella sentandose al lado de ella. Le dijo algo en el oído y Alison fue corriendo en dirrección hacia Jake.


-Mel no tenías que haber dicho nada. -dijo Erik.-Podría moverlo y morir en el acto.


-TU NO SABES NADA.-gritó y se fue por donde antes se había ido Alison.


Todos nos quedamos viendo al hombre lobo, extrañandonos por ver que conocía a Alison. Él nos explicó su historia y nos dijo su nombre, Carlos.

martes, 15 de marzo de 2011

CAPÍTULO 22

Me levanté el primero antes del amanecer. No había dormido bien, según mi intuición algo no iba a salir bien. Evadí este pensamiento de mi cabeza y me levanté para comer algo antes del asalto.
Noté que alguien más se levantaba y miré que era Cassie. Seguí con mis pensamientos mientras ella se sentaba al lado mía. Puso su mano en mi hombro para que me dirigiera hacia ella.
-¿Qué quieres? -dije con sequedad mirando al suelo y luego a sus ojos verdes.
Pude ver que de sus ojos comenzaban a salir le lágrimas.
-Lo siento, no debería haber sido tan brusco pero esta situación me pone de los nervios el no saber como está Alison. -dije.
-No te preocupes. -dijo quitándose una lágrima de la cara.-Solo quería saber como estabas pero viendo que estás así, mejor me voy a dormir otro rato. -dijo, levantándose del suelo.
Antes de que se fuera la cogí del brazo y la hice que me mirara a los ojos.
-Exactamente, ¿de qué quieres hablar? -pregunté con duda.
-Del por qué me he comportado mal con Alison.Tendría que haber venido con nosotros a Ígneo ya que es muy buena peleando, incluso si cabe decirlo más que yo
Cuando dijo eso me enfurecí bastante ya que si hubiera venido con nosotros nada de esto estaría pasando.
-No me estás mintiendo, ¿verdad? -ella dijo que no con la cabeza.
-Se que todo esto lo hice para que te olvidaras de ella y que volviéramos juntos, tu y yo como antes. Pero antes de que te enfades más quiero decirte que siempre te voy a querer pase lo que pase. -dijo esto, y se fue a dormir al lado de su hermano, quedándome yo sentado en el mismo sitio.

Antes de que Carlos oliera a alguien que venía por las escaleras, estuvimos toda la noche hablando de como nos fue la vida desde el día en que me mudé de ciudad. Él se había quedado en la misma ciudad y se había enamorado de una persona que para él era perfecta como los ángeles. Según me dijo se llamaba Iris y tenía 19 años, alta, con lo ojos azules y de cabello castaño. Ellos vivían juntos en México.
Yo por el contrario, le conté que mis padres no estaban nunca en casa y que murieron hace un año. Además también le conté que para mí, mi verdadera familia había sido Irma, que ya no estaba en este mundo. También hablé de Jacob, que justo ahora no sabía donde estaría y que echaba tanto de menos. Necesitaba que me diera un abrazo fuerte y una sonrisa suya.
Al momento oímos unos ruidos provenientes de arriba. Los dos nos miramos a los ojos como pudimos y Carlos se levantó como pudo del suelo.


Me levanté y pude ver con el rabillo del ojo que Melissa estaba agarrada fuertemente a mí, rodeándome la cintura. Me giré y vi que ella estaba dormida. Me dirigí lentamente a su cara y la besé delicadamente. Ella abrió los ojos y me deslumbró con una sonrisa.
-Será mejor que nos preparemos para luchar. -dije.
Ella dejó de sonreír y nos fuimos donde estaban todos. Ellos estaban repasando otra vez la estrategia. Todos sabíamos que un mínimo error y todo se iría al desatre. Después de habernos despejados, cogimos todo el material para convatir. Jake, Mel y yo nos dirigimos sigilosamente hacia la parte trasera de la casa. Antes de llegar pudimos ver por el camino que había como mínimo treinta demonios.
-Muy bien cada uno de nosotros nos separaremos. -dijo Jake.-Cuando de la señal Erik, tu hermana te iras a la parte izquierda, tu Riley al otro extrmo y yo en el medio. Si ha quedado claro poneros en vuestros sitios.
Antes de que Mel se fuera me dió un beso y me dijo: "Te quiero."
Al momento oímos la señal y salimos de nuestros puestos.

Lucas y yo nos escondimos detrás de un árbol hasta que Erik nos hiciera la señal. Desde nuestra posición se veía claramente si Erik y Lucy necesitaban nuestra ayuda. No me importaba pelear pero hoy sentía que no iba a salir tan bien como esperábamos. Erik nos llamó y fuimos corriendo hacia la parte delantera de la casa. Cada vez que nos acercábamos pudimos ver más demonios y a Erik convirtiéndolos con magia. Yo comencé a matar demonios. Estos cuando los matabas salía un líquido amarillo que si te llagaba a la ropa luego no la podías quitar. Por nuestra parte no hubo ninguna complicación. Cuando matamos a todos, los cuatro entramos poco a poco a la casa.


Una vez dentro de la casa no había nadie hasta que apareció el tío de Riley en persona.
-¿A dónde os creéis entrando en mi propia casa? -dijo furioso.
Luego comenzó a lanzarnos hechizos que con dificultad los paraba Erik. Al momento noté que un hechizo cayó en mi hombro. No pude resistirme y me caí al suelo. Cassie me ayudó a levantarme y nos fuimos corriendo hacia el árbol ya que el camino se encontraba despejado. A lo lejos pudimos ver como Riley, Mel y Jake iban a la entrada de la casa.

Salimos todos ilesos de la mini batalla con los demonios menos yo que tenía un corte en el brazo. Nos dirigimos a la entrada y lo que nos encontramos no fue nada agradable. Harold se encontraba delante de nosotros convatiendo con magia. Erik las paraba, pero con cada nuevo hechizo se iba más atrás.
-Voy por la parte trasera a buscar a Alison. -dijo Jake pero yo lo paré.
-Jake, eso es una locura. Además ya te ha oído. -dije.
Según me contó Riley era hechizero, cazador de sombras y una especie de vampiro ya que podía leer la mente. Riley se acercó a nosotros y le dijo algo a Jake que no pude oír. Al momento se fue corriendo a la parte trasera para que yo no reprochara nada. Riley me cogió la mano y me dijo al oído: Cuando utiliza la magia no puede oír la mente de los demás. Con eso me relajé un poco pero Harold seguía echando cada vez más atrás a Erik. Pronto descubrirá que Jake se encuentra buscando a Alison.


Siento muchísimo no haber publicado en 2 meses pero no podía. Espero que os halla gustado y disfrutarlo mucho. Comentar que os ha parecido.
Bueno seguidores
Besoss